Procuradores:
Aproximación histórica
El procurador, del termino latín "curator
pro alio" (persona que cuida de otra), aparece
como mandatario judicial durante el Bajo Imperio
Romano y se consagra en el derecho Visigodo (645).
Durante la España musulmana existió la
representación en
juicio mediante el llamado "ukil" equivalente
al procurador moderno.
En las Partidas de Alfonso X el Sabio (1265) son
llamados "personeros" y la función del procurador
es desempeñada durante el SXIV fundamentalmente
por los Notarios.
Los Reyes Católicos aprobaron en 1512 los
estatutos de los procuradores de Barcelona en los
que se regulaban el acceso a la profesión.
Es durante el S. XVI y XVII donde el procurador
desarrolla su máximo esplendor con una vida
jurídica y social
muy activa.
Por último y durante el SXIX se establecen
las bases de la actual profesión de Procurador
de los Tribunales con la promulgación de
la Ley de Enjuiciamento Civil de 1855. |
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Procuradores:
Presente profesional
La procura sigue en la actualidad ostentando
en la mayoría de los procesos judiciales
la representación
del cliente ante los tribunales de justicia, facilitando
como cooperador jurídico la relación
del ciudadano y su abogado con el Juzgado.
Actualmente la Ley 1/2000 de 7 de enero, de Enjuiciamento
Civil es la norma base que regula la profesión de
Procurador de los Tribunales. El equivalente europeo
más próximo a nuestra profesión está en Francia donde
el profesional es denominado "avoué", encargado de
la representación en juicio. Procuradores:
Evolución La nueva Ley de Enjuiciamento civil así como
la reforma de la LOPJ potencia la figura del los
tribunales cen un aumento de sus funciones, lo
que provocará una agilización en los procesos judiciales
especialmente en los trámites de ejecución y en
los actos de comunicación, pudiendo el procurador
en un futuro próximo realizar directamente y sin
necesidad de auxilio judicial, notificaciones,
enbargos, citaciones, requerimientos, etc |